Parador de Melilla

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Parador de Melilla
Melilla

Avda. Cándido Lobera, s/n
52001 Melilla

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Siempre es agradable volver a Melilla para disfrutar de esos encajes culturales tan confusos donde no se puede precisar dónde acaba lo español y empieza lo magrebí. En todo caso, se disfruta como en pocas ciudades del mundo del placer de la fusión de culturas, que aquí no son dos sino cuatro, puesto que hace mucho que se incorporaron los judíos y más tarde los hindúes. Y todos conviven en perfecta armonía en una ciudad profundamente mediterránea.

En el parador de Melilla se vive esta fusión y se disfruta del mayor de los lujos: la luz intensa del Mediterráneo y las vistas sobre ese mar que nos une y nos separa. Es un edificio moderno pero elevado en la parte superior del parque Lobera, en el centro, que se ha convertido en una auténtica atalaya sobre la ciudad. Un jardín privado y una estupenda piscina ayudan a soportar el calor. En el interior se ha buscado también la frescura de los muebles de estilo colonial, con tumbonas y sillas de rejilla, tapicerías claras y cortinas blancas que tamizan la intensa luz. Los detalles africanos ayudan a recordar dónde estamos, con esas bandejas bereberes que cuelgan de sus paredes o los kilims sobre los suelos de baldosa. Linos y algodones de suaves texturas frente a los elementos de tecnología más moderna.

Resulta agradable acudir al restaurante y probar los guisos de José Romero. Ha sido muy reconocido su rape Estopiñán, que tomó el apellido del ilustre Don Pedro Estopiñám que allá por el año 1497 entró en la ciudad, complementado por un confit de pato o un bacalao confitado. De postre, su cuajada de almendras es un postre que se recuerda aunque pasen los años.

En las habitaciones más de lo mismo: espacios amplios, paredes blancas y suelos claros que quedan en un segundo plano frente a las magníficas vistas que podemos observar desde sus terrazas.

Estamos en la parte alta de la ciudad, en lo que se conoce como el barrio de Ataque Seco, junto al Fuerte de la Victoria -la antigua cárcel de Melilla-. La ciudad es pequeña y fácil de recorrer. Para descubrir las peculiaridades de este rincón de España en la frontera más oriental de Marruecos, no hay nada mejor que adentrarnos por sus calles. Hay muchos todavía que tienen abuelos que les contaron historias de las guerras de África y de las campañas del Rif.

Descubrir Melilla, si no se va con ideas prefijadas es una sorpresa: la ciudad está llena de edificios modernistas magníficos, algunos enmarcados por las murallas, pero también de zocos, en los que tienen fama los artículos de plata y oro, pero hay de todo: babuchas, perfumes, tafetanes, marroquinería. Los indios han puesto también su granito de arena aportando electrónica y otros artículos a buenos precios.

Reservas

DATOS ÚTILES
HABITACIONES: 33 dobles, tres dobles con cama de matrimonio y cuatro individuales.
SERVICIOS: Piscina, jardín, restaurante y bar, antena parabólica, aire acondicionado, aparcamiento...
PRECIO: Desde 60 euros | TIPO DE HOTEL: Moderno | LOCALIZACIÓN: Ciudad
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